Planificación y Diseño
Evaluación del área: Identificar los riesgos de incendio en la zona, tipo de edificio, dimensiones, materiales, etc.
Normativas: Cumplir con las normas locales e internacionales (por ejemplo, NFPA 72, UNE, ISO).
Elección del sistema: Detectores automáticos (humo, calor, llama, gas) y alarmas audibles/visibles.
2. Selección de Equipos
Detectores de humo (fotoeléctricos o iónicos)
Detectores de calor (termovelocimétricos o puntuales)
Panel de control centralizado
Dispositivos de alarma (sirenas, luces estroboscópicas)
Cableado y fuentes de alimentación (preferiblemente con respaldo de batería)
3. Instalación Física
Ubicación de detectores: En techos o paredes, según especificaciones del fabricante y normativas.
Distancia entre detectores: Respetar distancias mínimas para una correcta cobertura.
Cableado: Usar cableado ignífugo y hacer conexiones seguras, protegidas contra interferencias.
Panel de control: Ubicado en un lugar accesible y seguro.
4. Configuración y Programación
Programar zonas de detección en el panel central.
Configurar sensibilidad y tipos de alarmas.
Establecer comunicación con sistemas de monitoreo o central de alarmas.
5. Pruebas y Puesta en Marcha
Probar cada detector para verificar funcionamiento.
Verificar comunicación entre detectores y panel.
Comprobar activación de alarmas audibles y visuales.
Documentar resultados y entrega de manuales al cliente.
6. Mantenimiento
Inspección periódica y limpieza de detectores.
Pruebas funcionales regulares.
Reemplazo de componentes dañados o con vida útil agotada.

